Semana 5.2

 

 08.09.2025 - 14.09.2025 

Oh wow, semana de teóricos y de la vida misma intentando colarse entre medio. Siento que por primera vez probé el sabor agrio de no poder cumplir con lo que me propongo, y no por falta de ganas, sino por cansancio real. Dormir bien, comer, respirar un poco… esas cosas tan básicas que en esta vida parecen lujos jajaja. Me da rabia que esté tan romantizado el sobreesfuerzo, como si quemarse fuera una prueba de vocación. El miércoles, después de entregar tres teóricos y una jornada completa de trabajo, simplemente no me quedó cabeza para estudiar Sistemas. Y me fue mal, muy mal. Pero bueno, el mundo no se acaba por eso (aunque si duele un poco en el ego).

Aun así, intenté rescatar lo positivo. Pensar que pronto venía el 18 me dio una pequeña esperanza. Era mi mantra interno: “aguanta, el viernes hay carrete donde el pololo de la Vale”. Y eso me mantuvo un poco cuerda entre correcciones, café frío y hojas arrugadas. A veces el humor y las pequeñas ilusiones son los únicos motores que quedan cuando el cuerpo no da más.

En taller, honestamente, no hicimos gran cosa. Estábamos todas medio perdidas, sin entender bien qué quería la profe ni hacia dónde íbamos. Pero entre ese desorden decidimos detenernos, sentarnos a conversar y pensar. Y fue lo mejor que pudimos hacer. Esa pausa fue más productiva que cualquier maqueta improvisada. Logramos entender un poco mejor el sentido de re-configurar las manzanas con delicadeza, de respetar lo existente sin borrarlo.

Me di cuenta de que cuando bajamos las revoluciones, todo se vuelve más claro. No avanzamos con maquetas ni planos, pero sí con ideas más sólidas. Y eso vale. Aprendí que a veces la productividad no se mide en resultados visibles, sino en los espacios que uno se permite para comprender.

Así que esta semana, aunque estuvo llena de frustraciones y cansancio, me dejó una lección importante: no todo se trata de rendir, también de escucharse. Y si eso implica fallar un certamen o descansar un día entero, que así sea. Lo humano también cuenta, y también construye.

 

Comentarios