Semana 7

 21.04.2025 - 27.04.2025

Estos días conformaron una semana de lluvia y frío. Por tanto, mucha humedad. No me gusta la humedad, me deja el pelo esponjado y me da sinusitis. Hecho este statement, tuvimos que trabajar mucho a la distancia o bajo el techo de la facultad por culpa de esta situación.

Para la clase anterior a la entrega formativa, llegamos con la declaratoria de lo que sería nuestra imagen objetivo.  Luego de analizar toda la recopilación de datos, entrevistas, correcciones y material audiovisual que teníamos, llegamos a la conclusión de articular los sectores Los Tilos y Aguas buenas. 

¿Cómo? Esto se resuelve mediante una red de ejes paralelos de espacio público en dos altura: el suelo y el cerro. Esta nueva senda peatonal contendrá distintos puntos de detenimientos, conformando una dinámica que se proyectará en función de la acción de cada equipamiento cercano, o actividades de la comunidad. ¿Para qué? Primero, así se rehabilitarán los distintos caminos que se encuentran inaccesibles, como los senderos del cerro, la calle Caracol sin vereda y la senda del estadio hacia los Tilos. Así, se pueden constituir nuevos ejes naturales y sociales, potenciando movilidad activa y promoviendo el uso comunitario del espacio.

Respecto a los objetivos específicos, el domingo estuvimos conversando sobre ellos mientras cada uno hacía un collage con las principales intenciones de cada uno. Sin embargo, se nos fue mencionado en la corrección que esto debía trabajarse de la misma forma en la que trabajamos la imagen objetivo: qué, cómo y para qué.

Siendo así, nos transportamos a mi hogar, cuyo fin había transicionado para ser el nuevo punto de encuentro de mi grupo y el de mi roomie (Vale Aburto mention). Respondiendo lo último que debíamos respondernos, pasamos a diseñar. Y aquí la cosa se puso un poco complicada. 

Iniciando con trazos muy aleatorios, conformamos algo que me recordó mucho a las termas geométricas. Era un simple bosquejo, ni siquiera pensamos en la escala, pero cada vez que lo veíamos podíamos imaginar el potencial tras él. Hubo trasnoche, tristemente. Mi compañera Sofi cabeceó un montón terminando de editar los esquemas para las láminas, mientras nosotros cortábamos casita por casita en cartón espuma. No sé si estaba preparada para pasar de largo, pero la noche fue rápida y divertida. Es lo bueno de llevarse bien con las personas con las que trabajas, cada uno compartía la misma responsabilidad con el proyecto, y eso es bueno.

Me sentí feliz por la Sofi cuando la profesora apreció su trabajo frente a toda la sección. Es súper seca, así que se lo merecía. Y a pesar de no haber dormido absolutamente nada, y sin tiempo para preparar alguna presentación, creo que defendimos bastante bien. Todo iba bonito, hasta que la profesora comenta algo sobre un tercer nivel.
 
Yo no sé si era la falta de sueño u otra cosa, pero escuchar eso me terminó de agotar. Sólo pensaba en cómo íbamos a tener que desarmar y rearmar la maqueta, y que se siga viendo bien. Pero, a pesar de todo, entiendo el punto de la profesora. Cuando hablamos de integración urbana no nos referimos solamente a los elementos ficticios que el humano llega a implantar. El urbanismo, claramente, también trata los elementos naturales presentes. Y con una senda pasándole por encima, nosotros terminábamos de darle el último desdén al pobre estero que nadie quería. Así que toco hacer canales. 
 
Estos canales acompañarán el camino que proponemos. Y, como se le ocurrió a Vale Lope, poder conectar el estero con el seco y sucio canal que, actualmente, nadie pesca en Los Tilos. Igual me lo imagino. Aunque siento que estamos refundando Bellavista, me parece una idea bien planteada.
 
Y así, contra TODO pronóstico, la profesora nos pregunta: ¿Por qué decidimos irnos por las nubes y plantear un camino en altura? Gracias a mi habilidad de sobre-pensar todo, ya se me habían ocurrido al menos cinco respuestas distintas durante la madrugada. Obvio, esto nace de la dinámica -la fricción- entre las distintas alturas que se viven en la calle Caracol, donde a pesar de las barreras, por alguna razón, las personas charlan tranquilamente desde el techo de su casa hacia los balcones de la próxima. Incluso me atrevería a decir que intercambian más de esta forma que a nivel de suelo. La gente en el cerro lo hace todo en la altura, como un caballero que vi cortando leña, y que por poco caía al vacío (2 metros hacia abajo). Bien justificado, pero obvio, en la lámina esta declaración debía quedar clarísima. Y así, se suma un nuevo esquema para hacer.

Quiero mencionar que luego me fui a mi primer turno (¿turno?) como consultora en el ploter. Le advertí a Eduardo Moraga que no había dormido nada, así que estaba un poco borrachita, pero sólo se río de mí y comenzó a filosofar como siempre. Me cae muy bien. Y el ploter es piola, recomiendo a quien lee esto, que vaya los lunes en la tarde o viernes en la mañana. Cobro barato ;)
 

 

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