Semana 3


24.03.2025 - 30.03.2025

El Domingo decidimos volver a las calles. Con los chiquillos no pudimos vernos más días del finde porque cada uno tenía cosas pendientes en la vida, así que decidimos llevarlo con calma cada uno investigando por su cuenta. En clases, decidimos armar un plan para la visita; allí, anotaríamos las características de cada sector, intentaríamos hablar con una persona por cada uno y pedirles si podían dibujar un mapa interpretativo con los lugares que más importancia tenían en Bellavista, según ellos.

Con la Sofi tomamos la micro súper temprano, ya luego se unirían el Mati y la Vale Lopez a la situación. Comenzamos en la Rana, donde tal como lo habíamos esperado, las personas iban de aquí para allá muy apuradas, o se mantenían en sus casas rojas. Creo que en todas estas visitas, los únicos que hemos hecho uso de la plazoleta del puente, hemos sido nosotros. 

Ya en la Florentina, un amigo se entusiasmó con el dibujo y perdimos fácilmente una hora de nuestra vida. Al menos diferenciaba muy notablemente cada sector según su tipología de vivienda, más no remataba mucho en los espacios públicos. Allí descubrimos, también, que los patios informales en plenos corredores habían sido una decisión tomada como vecinos, en los que todos se pusieron de acuerdo para compartir lo que podían. La verdad, a mí me parece súper. Al parecer hay opiniones distintas respecto a ese tema, y más por parte de los residentes de otros sectores, sin embargo, a mí me parece una forma súper interesante de habitar el espacio público en comunidad.

Similar a lo que pasa en Los Alamos, donde charlamos largo rato con un caballero que fue sindical y que nos explićó cómo había sido el proceso de construcción de Los Tilos -donde antes solo existía un tipo de laguna-. Ellos se apropiaron del espacio -mediante permisos municipales- para construir un pequeño sitio de plaza y huertas comunitarias. Así, evitarían que el espacio funcione como un estacionamiento para las personas que van al colegio. Es verdad que se pierde un montón la relación con el estero al disponer de estos elementos, pero ya habíamos concluido que el estero, actualmente, no forma parte del interés de los vecinos. Simplemente es ese asunto que deja todo inundado en invierno. 

Y aquí entramos en Los Tilos, ya bastante insoladas y con muchas ganas de volver a nuestras casas. Allí, el barrio claramente era un poco más moderno y similar a un barrio cualquiera en la actualidad. Los niños andaban en sus bicicletas por las calles, las señoras conversaban afuera de los negocios -porque había un montón en cada punto- y, al adentrarnos en sus pasajes, nos encontramos con una serie de plazas bien cuidadas o intervenidas por los vecinos con elementos de madera o ruedas de caucho. Pintados de colores naranjos y todo.

Allí hablamos con la señora María, dirigenta de la Junta de Vecinos de Los Tilos. La señora sabía caleta, fue como encontrar un aguja en un pajar -sin menospreciar a nadie-. Nos contó todos los cahuines entre Juntas de Vecinos que nos ayudaron a entender cómo se diferenciaba un sector de otro. Conversamos sobre el por qué aquí la unión vecinal se veía en mayor escala, en comparación con el -centro-. Quizás sea la sectorización, pero, ¿por qué hay sectorización?. Es una cosa súper perceptual, la configuración espacial allá funciona distinto. Aquí son largos ejes de calles con viviendas similares y sin elementos físicos que fragmenten de alguna forma, como las panderetas que encierran a La Florentina y la separan de El Arrayán. 

Salieron muchas respuestas en aquella copucha, así que le pedimos su número de teléfono en caso de que nos surgieran otras dudas, a lo que accedió con mucha amabilidad.

Después yo me fui, chata del sol y con cosas pendientes en Conce, pero mis compañeros relevaron y siguieron investigando el lugar. 

En clases, decidimos hacer nuestro propio mapa perceptual, que no fue un gran aporte al momento de mostrarle algo a la profe, pero nos ayudó mucho a entender el barrio en su totalidad y a darnos cuenta de cómo algunas formas de organizarse tomaban mucho sentido después de haber hablado tanto con todos.

Aunque la profesora hizo hincapié en que no debíamos trabajar con ese nivel de exaltación. Es importante tener la cabeza fría y analizar bien.

Por lo que, este finde lo estamos dedicando a trabajar arduamente en las láminas y organizando el discurso. Mucha conversación y laaargas horas de llamada por FaceTime, pero al menos esta vez trabajamos acompañados y no solitariamente. :)

Comentarios

  1. Hallo! die Fußgängerzone KSKSDJS. Fui testigo de su proceso en taller, es verdad que se entusiasmaron mucho con esta entrega y eso está súper bien. Me alegro que les haya ido bien en todo el proceso y totalmente merecido jejeje. Gracias por iluminarnos cuando mi grupo estaba en un hoyo sin fondo y también por prepararnos comidita <3 tqm Francita, estoy orgullosa de ti y de que eres la más seca.
    Les deseo mucho ánimo en el nuevo proceso de este taller y no pierdas la paciencia KSDJFD. xiexie arigato dankeschon

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  2. Hola fran, se nota que realmente se involucraron con el lugar y con las personas que lo habitan, y eso es algo que no siempre se logra en los análisis urbanos. Me pareció muy valioso cómo combinaron la observación directa con conversaciones reales, permitiéndose comprender no solo la forma física del barrio, sino también su dimensión social y cotidiana. En general me gusta mucho su trabajo y como se van desarrollando como grupo :)

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