Semana 1
10.03.2025 - 16.03.2025
Aunque soy pésima para escribir en este blog, encuentro que igual me ayuda a tener una vista más panorámica de la situación en taller. Me siento como narrador testigo de mis propias cosas. Bueno, para alegría de todos, en este semestre no hubo entrega diagnóstico (cuya existencia nunca entendí y siempre me cargó), por tanto, esta semana se trató más de disfrutar la vida que de trabajar en taller.
Aunque sí, también tuvimos nuestro primer acercamiento a Bellavista el día miércoles. Yo no entendía la ansiedad de ir, pero apañé igual. Fui con súper poco contexto, recién llegué a Conce y ya me había perdido la primera clase. En la micro la Sofi me explicó que se trata de un barrio históricamente industrial, la mayoría de sus edificaciones habían sido construidas por la fábrica que se ubica en su entrada. Me recordó un poco a las salitreras en el norte, sólo que, en este caso, parecía que la industria fue mucho más amigable con sus trabajadores.
El día estaba muy caluroso, entonces no sé si disfruté mucho caminar en el sol. El paisaje era muy lindo eso sí, aunque la entrada al barrio media extraña. Me dio la impresión de adentrarme a un lugar completamente diferencia al que prometía la costa. Debe ser por esas torres tan feas que tapan todo. Me pregunto como había sido antes.
Los primeros barrios en aparecer fueron los de antiguos obreros, lo cual tiene sentido al estar más cerca de la fábrica. El sector medio pituco es súper obvio, y tuvo más sentido cuando un vecino nos contó que eran casas de sujetos con cargos más autoritarios dentro de la fábrica. Él también nos comentó que su tío-abuelo (o algo así) había trabajado en ella. Un caballero súper histórico, debía saber caleta, así que nos emocionamos cuando nos pusimos de acuerdo para charlar en el futuro.
La salidas a terreno con la generación nunca me gustan. Todo muy pautado y en un tiempo límite. Mientras más estímulos hayan, funciono peor, así que no me concentré en nada más que en lo que decían las señoras que nos hicieron de guía. Muy mal, ya que eso solo significaba que tendríamos que volver a caminar bajo el sol si nos faltaban respuestas a las futuras preguntas que nos haríamos.
Lo bueno, conocí la "costa de Conce". No puedo creer que ya es mi tercer año en esta ciudad y nunca había visitado una playa más que las pequeñas caletas cerca de Arauco. Como foránea de ciudad costera, me gustó la situación. La arena es más blanca y el agua infinitamente más helada, pero si hubiese llevado el bikini, me tiraba al mar igual, jaja.
Debo llegar a una síntesis con todo esto. Bellavista me parece un barrio muy similar a los que ya he visto en el resto del sur de Chile. Con casitas de antejardines, adoquines, leña y una influencia alemana inevitable. Sin embargo, eso es ahora. Yo creo que en tiempos de fábrica todo funcionaba, obviamente, muy distinto. La fábrica claramente la trajo la industrialización tardía en Chile, aunque me resulta extraño lo de trabajar con material textil en lugar de algo más relacionado con la costa que está, literalmente, al lado. De dónde habrá salido la idea, no sé. Será algo que tendremos que respondernos.
Pero es muy random, barrio costero sin relación con la costa. Una fábrica de textiles y la palabra "oveja" en su nombre, en un lugar donde no hay grandes extensiones de hierba para pastar. Y una mezcla de arquitectura moderna típica del siglo XX en sus edificios históricos, limpios en fachada y con líneas que marcan claramente la estructura, pero aliados con pabellones tradicionales para habitar, que se han ido modificando como se puede, o casas sacadas de Inglaterra para los más acomodados.
Fue como un popurrí de diferentes situaciones. Sin mencionar los actuales cambios, como la plaza Central que simula cualquier Plaza de Armas pavimentada del resto de Chile. Al parecer, la identidad aquí se está perdiendo (en las propias palabras de nuestras amigas guías), y en un lugar con tanto por entender y tanto por conectar, está difícil la tarea.
Que nos vaiga bien a todos.

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